Europa se prepara para el resurgimiento de la energía nuclear


Las carencias en infraestructuras y la escasez de personal cualificado, entre los principales retos



Breakbulk Europe 2023:
Los participantes en la jornada del miércoles pudieron conocer que la cadena de suministro del sector puede esperar un resurgimiento de los proyectos de energía nuclear en Europa, aunque habrá que superar algunos obstáculos para garantizar el éxito de su desarrollo.

Los objetivos en materia de cambio climático, los planes gubernamentales a escala regional para eliminar gradualmente las centrales térmicas de carbón y el conflicto en Ucrania, que sigue causando estragos en los mercados energéticos, están impulsando este resurgimiento; el Reino Unido, Francia, los Países Bajos, la República Checa y Eslovenia, entre otros países europeos, tienen previsto construir nuevas centrales o ampliar las ya existentes.

Una mesa redonda sobre proyectos de energía nuclear en Europa celebrada en Breakbulk Europe 2023, moderada por Marco Poisler, director de operaciones de UTC Overseas, se centró en el proyecto de Polonia para construir su primera central nuclear.

Este ambicioso proyecto recibió recientemente un nuevo impulso después de que la empresa estatal de energía nuclear Polskie Elektrownie Jadrowe (PEJ) firmara un acuerdo con las empresas estadounidenses Bechtel y Westinghouse en el que se establece un plan para la construcción de la central nuclear, que probablemente se instalará cerca de Lubiatowo-Kopalino, en la costa polaca del mar Báltico, junto al puerto de Gdansk, especializado en la manipulación de carga general.

Está previsto que las obras comiencen en 2026 y que la central entre en funcionamiento en 2033.

En la mesa redonda, Wayne Trent, director de adquisiciones y contratos de Bechtel, afirmó que ya se habían iniciado los trabajos preliminares y que se habían celebrado reuniones con empresas locales para analizar las oportunidades de colaboración; y, aunque la búsqueda de trabajadores cualificados podía suponer un reto, no era algo exclusivo de Polonia.

«Hemos observado este problema en todo el mundo. Hemos tomado medidas en distintos lugares, como abrir centros de formación, formar a soldadores locales y colaborar con nuestros clientes y contratistas locales. Lo considero un reto, pero no es algo excepcional. Es algo inherente a este tipo de proyectos».

Lukasz Chwalczuk, presidente de la Asociación Polaca de Transporte Pesado, señaló que el proyecto podría enfrentarse a retos en materia de infraestructuras. «La ubicación en Kopalino se encuentra junto al mar, a unos diez kilómetros de un pueblo. Por el momento no hay infraestructuras. Por lo tanto, es necesaria la cooperación entre los propietarios de las carreteras, el Ministerio de Infraestructuras y las empresas para garantizar que la carga se transporte de forma segura».

Aun así, Polonia va por buen camino. Chwalczuk señaló que hace veinte años el país contaba con solo 500 kilómetros de autopistas; ahora cuenta con 5.000. «Se están construyendo o reconstruyendo las carreteras principales, por lo que esperamos que, en los próximos años, haya nuevas vías capaces de soportar el tráfico pesado y el transporte de mercancías de gran tamaño».

El ejecutivo también destacó los recientes avances en la digitalización del sistema de concesión de permisos para vehículos de carga especial.

También en la mesa redonda, Glenn Mazijn, responsable global del segmento nuclear de Mammoet, señaló que era imprescindible que un proyecto de esta envergadura contara con acceso a instalaciones de almacenamiento temporal y portuarias.

Echa un vistazo a nuestras entrevistas tras la sesión con los ponentes:

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